Sobre Eros
Byung-Chul Han. Paidos.
Sobre Eros.
…por lo general no viajo. Solo salgo de mi casa una o, como mucho, dos veces al año. Es en ella donde pasó la mayor parte del tiempo, sentado ante mi escritorio o ante mi piano de cola y rodeado de flores.
Como saben también soy jardinero. He escrito un libro sobre mis experiencias en el jardín… He creado un jardin secreto que florece sobre todo en invierno. Por tanto, soy jardinero, y un jardinero no viaja. Se queda en su jardín. Yo he bautizado el mio como el <jardín secreto>.
Por cierto, me encantaria que alguien me dejara flores delante de la puerta de mi habitación. Pero que no llame. Unicamente recibo visitas de flores, no de personas. A la larga, solo consigo aguantar a las flores, pero no a las personas…
Los estudios señalan que la falta de contacto físico genera estrés y ansiedad, que la carencia de contacto nos deprime.
La comunicación digital es una comunicación sin contacto físico, sin mirada ni cuerpo.
Los medios digitales dan lugar a una comunicación sin presencia. Ya Kafka consideraba que la carta era un medio de comunicación inhumano. De hecho, sostenía que este medio había <traído al mundo […] un horrible trastorno de las almas>.
Los besos escritos, asegura, no llegan a su lugar de destino, sino que los espectros los atrapan y los absorben por el camino.
Solo la presencia nos hace felices.
Desde que existe el smartphone cada vez menos nos miramos a los ojos. La mirada se pierde.
Hay un aforismo de Kafka que dice así: <El animal le arrebata el latigo al amo y se azota a si mismo para convertirse en amo>. El animal piensa que es libre cuando se azota a si mismo. Y nosotros hemos sucumbido a esa ilusión fatal. Nos explotamos voluntaria y apasionadamente, con la ilusión de que nos estamos realizando..
En un mundo de posibilidades ilimitadas, se dice, no es posible el amor. También se lamenta que se haya enfriado la pasión, que se haya racionalizado el amor o que se haya expandido la tecnología de la elección.
…lo que conduce a la crisis del amor es precisamente la desaparición del otro, que se esta manifestando en todos los ámbitos de la vida y que va acompañada de una creciente narcisificación de uno mismo.
Avanza solo perdido, hastiado, desilusionado y desorientado en una sociedad volcada en el consumo y el rendimiento, desprovista de sentido, monotona y perfectamente pulida. En ella, todas las personas tienen el mismo rostro y hablan la misma voz.
Los clones pueblan este mundo, en el que, paradojicamente, todos quieren ser otros.
Una relación intensa requiere un otro que escape a mi disponibilidad. Solo la indisponibilidad del otro hace posible la cercanía.
<Si fuese posible conocerlo [al otro], poseerlo o aprehenderlo, entonces ya no sería otro. Poseer, conocer, aprehender: sinónimos del poder>. -Emmanuel Levinas
El lenguaje es, originariamente, voz. Pero solo adquiere voz en presencia del otro.
Sin la lejania, sin la indisponibilidad, desaparecen el otro, el deseo hacia el otro, el Eros.